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Biografía
El Premio
Nobel de la Paz de este año ha sido concedido a la keniana Wangari
Maathai, fundadora del Movimiento
Cinturón Verde, una organización centrada en la protección del medio
ambiente.
La noticia ha sido acogida con lágrimas de alegría en la sede del
movimiento que preside la ganadora, y según
Wangira, la hija de la galardonada y coordinadora de la organización,
"todo el mundo está dando saltos y
llorando de felicidad".
Dice su hija que el premio es "un enorme reconocimiento para toda la
gente que ha participado en esta lucha y que a menudo ha sido golpeada
por la policía por ello".
Wangari Maathai tiene 64 años y fundó el Movimiento Cinturón Verde en
1977. Comenzó con una llamada a los
agricultores (casi todas mujeres) para que plantaran cinturones de
árboles para parar la erosión del suelo y
garantizar tanto su subsistencia como la del medio ambiente.
Desde entonces se han plantado más de 20 millones de árboles, y el
Cinturón Verde se ha extendido a otros
países africanos.
Sus esfuerzos combinan la cuestión ambiental con el dar responsabilidad
e iniciativas para generar ingresos a
las mujeres, que en Kenia no tienen ni derecho a la propiedad.
Pero su lucha, sin quizá ella saberlo, también contribuyó a generar una
enorme sensibilización entre la población keniana sobre su derecho a
oponerse al abuso de poder por parte de los gobernantes.
Su campaña contra la apropiación ilegal de terrenos públicos y bosques
para construir rascacielos le ganó la
enemistad del ex presidente Daniel Arap Moi, que la llamó "loca y
amenaza a la seguridad del país".
Fue detenida en varias ocasiones, pero nada consiguió echarla para
atrás.
Según el comité noruego, Maathai recibe el premio por su contribución al
desarrollo sostenible, la democracia y
la paz. Está al frente de la lucha para promocionar un desarrollo
ecológico, que sea viable socialmente,
económicamente y culturalmente, en Kenia y en África".
Pero el organismo subraya que Maathai ha tenido además un acercamiento
global al desarrollo sostenible que
"abraza la democracia, los derechos humanos y en particular los derechos
de la mujer".
Wangari tiene tres hijos y fue una de las primeras mujeres de África
occidental con una cátedra
universitaria, con un doctorado en Biología.
Desde hace dos años, cuando la oposición ganó en Kenia las elecciones,
es diputada y viceministra de medio
ambiente.
Antes desde una asociación y ahora desde su cargo público, continúa
trabajando por un medio ambiente mejor
y un país en el que los derechos humanos sean una realidad para todos.
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