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Biografía
Henry Dunant nació el 8 de
mayo de 1828 en Ginebra, en el seno de una familia muy religiosa.
Mal estudiante, dejó el colegio y su padre le obligó a seguir un
curso bancario.
1846 Dunant ingresa en la Liga de las Almas, organización dedicada a
la asistencia social y espiritual de los necesitados de Ginebra.
1849-1859 Comienza a trabajar en el mundo de los negocios. Poco
después tuvo que visitar Argelia para vigilar los negocios de sus
nuevos patronos. En este país comienza a proyectar el
establecimiento de una empresa agrícola.
Buscando los permisos pertinentes para realizar su plan empresarial,
Dunant sale de Argelia para encontrarse con el emperador francés
Napoleón III, que se encuentra en ese momento luchando contra los
austríacos en Lombardia.
De este modo el 24 de junio de 1859 Henry Dunant presencio la
batalla de Solferino, donde hubo más de 40.000 muertos y heridos. La
imagen del campo de batalla lleno de hombres pidiendo ayuda
inútilmente, le marcó profundamente. Ante esta situación, Dunant
olvidó el motivo de su viaje y se dedicó a organizar a los pueblos
cercanos para asistir a las víctimas.
1962 Publica el libro Recuerdos de Solferino basada en sus
experiencias en la batalla. Aquí propone por primera vez, la
creación de un cuerpo de voluntarios para socorrer a los heridos de
guerra.
1963-1964 Debido al gran éxito de su libro el jurista suizo Gustave
Moyner de la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública y otros tres
miembros de esa asociación recogen su iniciativa y convocan una
Conferencia Internacional en Ginebra, que dará lugar a la creación
de la Cruz Roja y a la firma del Convenio de Ginebra en 1964, que es
un compromiso de las naciones para permitir y favorecer la atención
médica a los heridos de guerra.
En la Conferencia de Ginebra, Dunant propuso la total neutralidad de
los servicios médicos y de sus equipos de trabajo, que para ser
reconocidos como tales llevarían el emblema de una cruz roja sobre
fondo blanco. En esta reunión nació también El Comité Internacional
de la Cruz Roja (CICR), cuya función es la vigilancia del
cumplimiento de lo firmado en los convenios, evitar el sufrimiento
humano en cualquier circunstancia y promover la paz en el mundo. Los
principios que rigen el comité son humanidad, imparcialidad,
neutralidad, independencia, voluntariedad, unidad y universalidad.
1867-1975 Durante los años de fundación de la Cruz Roja, Dunant
había sido secretario del CICR, pero este año tuvo que renunciar a
su cargo y salir de la institución, por culpa de la quiebra de sus
empresas en Argelia. Totalmente arruinado se refugió en París donde
trató de seguir en su labor humanitaria pidiendo la protección de
los prisioneros de guerra, la abolición de la esclavitud,
celebración de nuevas conferencias internacionales, etc. Al mismo
tiempo trata de recomponer su situación económica sin conseguirlo.
1975-1895 Olvidado y enfermo, ingresa en un hospital en Heiden,
Suiza. Durante este tiempo sobrevive gracias a las cartas de sus
familiares y a la amistad de Léoni Kastner, una mujer que le apoya
económicamente.
1895 Un periodista le visita en el hospital y denuncia su situación
en un artículo. Gracias a esto recibe el apoyo y el reconocimiento
internacional que tanto necesitaba. Esto le motiva a retomar su
labor y comienza a escribir y denunciar la carrera de armamentos y
el servicio militar obligatorio. Con ello vuelve a convertirse en un
líder del movimiento pacifista.
1901 Henry Dunant recibe el Premio Nobel de la Paz, por la creación
de la Cruz Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja. Compartió
el premio con el pacifista francés Frederic Passy, al que Dunant
admiraba profundamente.
Murió el 30 de septiembre de 1910 |